
Exactamente así. Sin salir de tus chats.
30 segundos que te dan ganas de abrir un libro físico.
Si la idea te atrapa, ya sabes qué libro buscar. Si no es tu momento, el mensaje te espera en WhatsApp.
Como ir al gym. Como sentarte a escribir. Como meditar.
Triggui elimina la fricción entre querer y hacer.
Son esos 3 minutos donde piensas "¿qué leo?"... y terminas distraído en otras pantallas. Triggui elimina esa pausa.
Un mensaje sin leer en WhatsApp es una promesa. Si no puedes leerlo ahora, ahí se queda esperando. No se borra. No se pierde. Ahí se queda.
Si el impulso lo generamos nosotros, te damos la idea que te hace abrirlo.
Dos caminos. Un resultado: abres el libro.
Una idea. 30 segundos. Ahí, entre tus conversaciones de siempre.
Si no es tu momento, el mensaje no desaparece. Cuando estés listo, ahí sigue.
Abres el mensaje y lees. Si te dan ganas de más, el libro físico te espera.
$149/mes. Menos que el café que te tomas mientras decides qué leer.
Más valioso que cualquier curso que nunca terminas.
Sólo quiero apoyar el proyecto
Triggui existe porque alguien como tú decide que exista.
Elige la cantidad que quieras aportar.
Cada peso cuenta. En serio.
"Me llegó un lunes entre chats del trabajo. Lo leí en 30 segundos. Esa tarde abrí el libro que tenía meses juntando polvo en mi buró."
Laura M.
"Lo mejor es cuando llega el mensaje inesperado entre semana. No sabes qué día va a ser, y eso lo hace bonito."
Carlos R.
"No tengo tiempo de leer. O eso creía. Triggui no me pide tiempo. Me da ganas."
Ana G.
"Llevo 3 meses suscrito. He abierto más libros físicos que en todo el año pasado. Y solo leo el mensaje de WhatsApp."
Jorge M.
Un mensaje cada lunes. Otro cuando menos lo esperas. 30 segundos.
Si no es tu momento, el mensaje te espera.